Historia

  • Historia de Saúca 

    Saúca es un municipio de España perteneciente a la provincia de Guadalajara, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, tiene una superficie de 48,96 km² y una población en 2020 de 58 habitantes, está situado en el margen izquierdo de la autovía Madrid-Zaragoza en el punto kilométrico 126 y dentro de la cuenca del río Dulce.

    Además de la localidad homónima también pertenece al municipio la pedanía de Jodra del Pinar.

     

    Breve Historia


    Tras la conquista de Sigüenza en 1124, todo este territorio se repobló y surgió el asentamiento de Saúca bajo los reinados de Alfonso VII y Alfonso VIII y auspiciados por los obispos de Sigüenza. 

    Mas tarde pasó al Ducado de Medinaceli y en el Censo de 1488 ordenado por el 1º Duque de Medinaceli, D. Luis de la Cerda, Saúca contaba con 27 vecinos y siguió perteneciendo a esta poderosa familia hasta el Siglo XIX.

    En la Guerra de la Independencia, contra la invasión napoleónica, se sabe que ocurrieron algunas escaramuzas en su término, llevadas entre las guerrillas de El Empecinado y los ejércitos galos. Poco más, a lo largo de los siglos, ha ocurrido entre los límites de nuestro municipio.



    Patrimonio 


    Destaca sobre su caserío la iglesia parroquial, obra arquitectónica ejemplar del estilo románico rural, levantada en el siglo XII en sus finales, poco después de la definitiva repoblación de la zona. Consta de un amazacotado edificio con gran espadaña sobre el muro de poniente, con un par de grandes vanos para las campanas, y un remate de airoso campanil, todo en rojizo sillar construido; a esta espadaña se le añadió posteriormente un cuerpo para ser utilizado de palomar y hacer las funciones de torre de iglesia. El ábside poligonal no ofrece interés. El alero del templo está sostenido por múltiples canecillos y modillones tallados. El interior, de una sola nave, modificado en siglos posteriores, no ofrece nada de interés, excepto la primitiva pila bautismal, también románica del siglo XII.


    Lo más destacable de esta iglesia de Saúca es su gran atrio porticado, que se abre en los muros del sur y del poniente del templo. Ahora magníficamente restaurado, muestra este atrio la arcada meridional, en la que se abre, en su centro, gran arco de ingreso, semicircular, escoltado de columnillas adosadas con sus respectivos capiteles. A cada lado de este arco de ingreso se abren cinco vanos cobijados por arcos adovelados semicirculares, que apoyan en columnillas pareadas rematadas en bellos capiteles bien tallados.

    El cimacio de los capiteles se continúa sobre el muro esquinero del atrio, a modo de imposta, para enlazar con la arcada del ala de poniente, en la que se abren un total de seis vanos, uno de ellos más alto, que servía de ingreso, y los otros sustentados en columnillas también pareadas y capiteles. Aparte del valor arquitectónico que indudablemente posee este templo, obra muy característica y ejemplar del románico rural de Guadalajara, son de destacar al visitante y aficionado a este estilo la magnífica colección de capiteles que forman en su galería porticada.


    Predomina en el conjunto la decoración vegetal, a base de grandes hojas de palma, cardos estilizados, hojas de acanto, etc., pero todas ellas diferentes, e incluyendo entre sus conjuntos, algunas veces, pequeñas cabecitas humanas o animales. Un capitel muestra borrosa escena con un arcángel que empuña un bastón crucífero. Y otro capitel, el que remata la columna pareada que escolta, en su lado izquierdo, la puerta de ingreso al ala meridional del atrio, muestra por uno de sus lados un par de figuras sacerdotales, cubiertas de ropajes (la armilausa) típicamente visigodos o mozárabes, y por el otro lado deja ver una rudimentaria Anunciación en que el Arcángel Gabriel saluda a María, con libro en la mano, y puesta en pie; aún se muestra en este grupo escultórico un par de animales monstruosos enfrentados.

    Los modelos son, indudablemente, muy arcaicos, y de ello nos deja ver claramente cómo, aún en el siglo XII, los tallistas románicos copian modelos de antiguos códices miniados. También gran parte de los capiteles con decoración exclusivamente vegetal serían tomados de modelos mozárabes o incluso más antiguos, enraizando así el arte románico con una pérdida o errante vía clásica.

     

    Fiestas


    Durante el mes de febrero, normalmente el primer domingo, se celebra San Blas, nuestro patrón.
    El segundo fin de semana de agosto celebramos la fiesta de la Asociación cultural.
    Y, por último, el primer domingo de octubre se celebra la fiesta más importante, nuestra patrona La Virgen del Rosario, la solemne misa, la procesión por todo el pueblo y con la subasta en honor de la virgen.